Santiago Ruiz creó este vino como reflejo de su tierra, de su historia y de todo lo que le emocionaba. Una mezcla única de cinco variedades autóctonas, Albariño, Loureiro, Caíño Blanco, Treixadura y Godello, que da lugar a un blanco complejo, fresco y con una marcada expresión floral, salina y mineral.
Elaborado con uvas vendimiadas a mano en nuestro viñedo de O Rosal y seleccionadas una a una, este vino representa el equilibrio perfecto entre tradición, innovación y emoción. Un vino para beber despacio, para sentir y para recordar.